El TIN (tipo de interés nominal) es el porcentaje que el banco aplica para calcular los intereses en cada liquidación. La TAE (tasa anual equivalente) expresa la rentabilidad real anual del producto, porque tiene en cuenta cada cuánto se pagan los intereses y, en su caso, las comisiones. Por eso, para comparar dos productos debes mirar siempre la TAE. Por ejemplo, un depósito con un TIN del 3 % que paga intereses cada mes tiene una TAE del 3,04 %. Pero ninguna de las dos cifras es lo que te queda: tras la retención del 19 %, un 3 % TAE se convierte en un 2,43 % neto.

En este artículo explicamos ambos conceptos, cómo pasar de uno a otro y cómo calcular la rentabilidad neta y real de tus ahorros. Antes de decidir dónde guardar el dinero, calcula cuánto deberías ahorrar cada mes con la calculadora de la regla 50/30/20 y fondo de emergencia.

TIN y TAE en una tabla

Concepto TIN TAE
Qué es Tipo que se aplica en cada liquidación Rentabilidad o coste anual equivalente
Tiene en cuenta la frecuencia de pago No Sí
Incluye comisiones y gastos No Sí, los obligatorios
Sirve para Calcular los intereses de cada periodo Comparar productos entre sí
Obligatoria en la publicidad No basta por sí sola Sí, en España la publicidad de depósitos y préstamos debe incluirla

Cómo se pasa del TIN a la TAE

Si no hay comisiones:

TAE = (1 + TIN / n)ⁿ − 1

Donde n es el número de liquidaciones al año: 1 si se paga al final del año, 2 si es semestral, 4 trimestral y 12 mensual.

TIN Pago anual Semestral Trimestral Mensual
2 % 2,000 % 2,010 % 2,015 % 2,018 %
3 % 3,000 % 3,022 % 3,034 % 3,042 %
4 % 4,000 % 4,040 % 4,060 % 4,074 %

Cuanto más frecuente es el pago de intereses, mayor es la TAE, porque los intereses de cada periodo empiezan antes a generar más intereses: es el interés compuesto aplicado al corto plazo.

La TAE en los préstamos

En un préstamo o una hipoteca la lógica se invierte: la TAE es el coste real. Incluye el tipo de interés, la frecuencia de pago y las comisiones obligatorias, como la de apertura. Dos hipotecas con el mismo TIN pueden tener TAE distintas si una cobra comisión de apertura o exige productos vinculados con coste. Para comparar préstamos, compara la TAE.

Paso 1: de la TAE a los intereses en euros

Intereses brutos anuales ≈ Capital × TAE

Con 10.000 € al 3 % TAE durante un año: unos 300 € brutos.

Cuidado con los plazos inferiores a un año: un depósito a 6 meses al 3 % TAE no paga 300 €, sino aproximadamente la mitad, porque la TAE está expresada en términos anuales.

Paso 2: la rentabilidad neta, tras impuestos

Los intereses tributan como rendimientos del capital mobiliario en la base del ahorro del IRPF. El banco te retiene un 19 % al pagarlos.

Rentabilidad neta = TAE × (1 − 0,19)

TAE Rentabilidad neta tras el 19 % Intereses netos por cada 10.000 € al año
1,5 % 1,22 % 121,50 €
2,0 % 1,62 % 162,00 €
2,5 % 2,03 % 202,50 €
3,0 % 2,43 % 243,00 €
4,0 % 3,24 % 324,00 €

Si en el año tus rentas del ahorro superan los 6.000 €, la parte que exceda tributa al 21 % o más en la declaración.

Paso 3: la rentabilidad real, tras la inflación

La inflación reduce lo que puedes comprar con tus intereses:

Rentabilidad real = (1 + rentabilidad neta) / (1 + inflación) − 1

TAE Neta Inflación del 2 % Inflación del 3 %
2,0 % 1,62 % −0,37 % −1,34 %
3,0 % 2,43 % +0,42 % −0,55 %
4,0 % 3,24 % +1,22 % +0,23 %

Con una inflación del 2 %, necesitas una TAE de alrededor del 2,5 % solo para no perder poder adquisitivo después de impuestos.

Caso práctico: comparar tres ofertas

Tienes 15.000 € y comparas tres opciones durante un año:

Oferta Condiciones Intereses brutos Netos (19 %)
Cuenta A 3 % TAE solo hasta 5.000 €; 0 % el resto 150 € 121,50 €
Cuenta B 2 % TAE sobre todo el saldo 300 € 243,00 €
Depósito C a 12 meses 2,5 % TAE fijo 375 € 303,75 €

La cuenta A anuncia la TAE más alta, pero es la que menos paga con tu saldo. Y el depósito C paga más, pero inmoviliza el dinero un año. Lo ideal suele ser combinarlos: el fondo de emergencia en una cuenta disponible y el dinero que no necesitarás en un año en un depósito.

Las trampas habituales

  1. TAE promocional: un tipo alto solo durante unos meses. Calcula la rentabilidad de todo el año.
  2. Límite de saldo remunerado: por encima de cierto importe, la cuenta deja de pagar.
  3. Requisitos de vinculación: domiciliar la nómina, recibos o un uso mínimo de la tarjeta. Si dejas de cumplirlos, el tipo baja.
  4. Comisiones de mantenimiento: pueden comerse los intereses de saldos pequeños.
  5. Productos combinados: un depósito con una TAE muy alta que obliga a contratar un fondo con riesgo ya no es un simple depósito.

Preguntas frecuentes

¿Por qué un banco anuncia el TIN si lo importante es la TAE?

Porque el TIN es el que se aplica en cada liquidación de intereses. Pero en la publicidad de productos financieros en España debe figurar también la TAE, que es la cifra que permite comparar productos con distintas frecuencias de pago y comisiones.

¿Qué es la TAE variable?

Es la TAE calculada suponiendo que el índice de referencia, por ejemplo el Euríbor, se mantiene constante durante toda la vida del producto. Como el índice cambia, la TAE real puede ser distinta. Se usa en hipotecas y préstamos variables.

¿Me retienen el 19 % aunque gane muy poco en intereses?

Sí, la retención se aplica sobre cualquier importe de intereses. Después, en la declaración de la renta, se calcula el impuesto real y se descuenta lo retenido.

¿La TAE de un depósito está garantizada?

En un depósito a plazo fijo, el tipo pactado se mantiene hasta el vencimiento. En una cuenta remunerada, el banco puede modificarlo según el contrato, avisándote previamente. En ambos casos, el capital está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por titular y entidad.